MACROTERRA, CRÓNICA DE UN SUEÑO HECHO REALIDAD
Es difícil explicar con palabras, aquello que surge de la nada y acaba por materializarse casi mágicamente, dando como resultado un sueño hecho realidad, donde todas las piezas de ese puzzle que previamente habías proyectado en tu mente, acaban encontrando su correcta ubicación en el espacio del tiempo, formando finalmente una preciosa representación de aquello que previamente habías soñado…
Y es que es justamente así es como me siento después de esta primera edición de MACROTERRA, llevada a cabo durante el pasado fin de semana en uno de los confines naturales más bellos de Cataluña, donde una treintena de personas llegadas de diferentes puntos del país se dieron cita con la finalidad de compartir su pasión por la macrobiótica y la alimentación consciente. Un sueño que empezó a gestarse en mi cabeza seis meses atrás, cuando pensé en la posibilidad de llevar a cabo un certamen anual, donde durante un par de días pudiera mostrar o enseñar todo lo que se sobre Macrobiótica y alimentación consciente a cuantas más personas mejor, dando además la oportunidad a todos ellos de conocerse, intercambiar sus experiencias personales y lo más importante de todo, hacer que cada una de estas personas se sintiera como en su hogar, a pesar de estar a muchos kilómetros del mismo, como sucedía en algunos casos con personas llegadas de Madrid o Zaragoza.
Y así fue como este proyecto lentamente fue cobrando vida, a medida que los días y las semanas se sucedían y los nervios crecían sobre la marcha, siendo el reto muy complicado, teniendo en cuenta que me había marcado unas premisas muy complejas de entrada que quería ver cumplidas a toda costa; tales como que toda la cocina llevada a cabo durante el evento fuera 100% vegetariana, libre de gluten, de temporada y enmarcada dentro de todos los aspectos que conforman la filosofía macrobiótica. Sin duda algo muy complejo, que finalmente fue posible y que hoy me llena de paz, pues al final, creo que no existe nada más importante en la vida que caminar alineado a tus valores, incluso cuando sabes que por ello en muchas ocasiones son varias puertas las que se cerrarán a tu paso.


Sin duda dicha jornada fue la más dura para mí y mis dos compañeras de cocina. Pero lo cierto es que a pesar del cansancio acumulado todo iba saliendo a flote y tuvimos la posibilidad de llevar a cabo todas las actividades programadas, tales como cursos de cocina, mis conferencias teóricas, así como algún que otro espacio de tiempo libre, donde esos primeros lazos de amistad sembrados horas antes cada vez se observaban más fuertes y estables.
Al día siguiente el cansancio acumulado durante el día anterior empezaba a notarse tanto a nivel físico como psicológico, pero aquel sueño ya casi brillaba con luz propia y no podíamos dejar escarpar el deseo de hacerlo realidad, así que de nuevo llegaron las clases teóricas, esta vez centradas en la explicación de todos los alimentos más característicos de la Macrobiótica, así como sus funciones medicinales y usos dentro de la cocina terapéutica; una teoría a la que le siguieron nuevas clases de cocina y la preparación del último menú del evento, con el que finalmente esta primera edición de Macroterra llegó a su fin, al poco que los asistentes se despedían entre abrazos y sonrisas, deseando volver a verse pronto a pesar de la distancia que les separaba en algunos casos.

¿ Y qué puedo contaros como conclusión de esta bonita experiencia ?, sin duda que aunque ha sido un reto difícil de conseguir, ha sido todo un éxito para mí y no cambiaría ni un sólo segundo de los vividos allí, porque en cada uno de ellos he hallado algún aprendizaje de esos que nadie puede enseñarte, pues sólo la vida es en ocasiones capaz de ofrecernos la posibilidad de evolucionar y hacer de nuestro tiempo en este mundo, algo perdurable, aun cuando quizás en unos años ya no estemos en él…

Desde mi punto de vista no puedo más que dar las gracias con todo mi corazón a cada una de estas personas, que además de confiar en mí han hecho posible este sueño que hoy ya cuenta con su primera edición y que sin duda alguna tendrá una segunda durante el próximo año 2018 !
Me reservo para el final el agradecer con todo mi cariño la labor de incalculable valor que han realizado mis dos ayudantes de cocina Judith y Àngels, dos grandes profesionales a las que estaré agradecido eternamente y con las que espero poder colaborar en futuras ediciones de este sueño. Juntos hemos sufrido, vivido y disfrutado cada segundo de esta inolvidable experiencia dentro y fuera de la cocina, donde sin duda habéis demostrado que el mundo sigue lleno de grandes personas como vosotras y que yo he tenido la gran suerte de dar con dos de las mejores.
También A Lola la dueña de la casa su amabilidad y buen hacer así como a mi estimada amiga Anna Gracia por animarme y ayudarme a levantarme durante todos estos largos meses previos, cuando en ocasiones todo esto se me hacía tan grande y me venía abajo, así como por ayudarme con varios temas logísticos durante el evento así como tomar algunas de las bonitas fotos que servirán para inmortalizar el recuerdo de esta preciosa experiencia de vida.
Nunca dejéis de perseguir vuestros sueños!
Sergi Hogaku
(Fotos tomadas por Anna Gracia y Sergi Hogaku )
(Fotos tomadas por Anna Gracia y Sergi Hogaku )